Una tarde, hace muchísimo tiempo,
Dios convocó a una reunión.
Estaba invitado un ejemplar de cada especie.
Una vez reunidos, y después de
escuchar muchas quejas, Dios soltó
una sencilla pregunta: "¿Entonces, qué te gustaría ser?”
a la que cada uno respondió sin tapujos y a corazón abierto:
La jirafa dijo que le gustaría ser un oso panda.
El elefante pidió ser mosquito.
El águila, serpiente.
La liebre quiso ser tortuga, y la tortuga, golondrina.
El león rogó ser gato.
La nutria, carpincho
El caballo, orquídea.
Y la ballena solicitó permiso para ser zorzal...
Le llegó el turno al hombre, quien casualmente venía de recorrer el camino de
la verdad, hizo una pausa, y esclarecido exclamó:
"Señor, yo quisiera ser... feliz."
Pienso que la felicidad no esta en tenerlo todo y menos al tiempo, es más quizás este muy lejos de llegar a conseguirlo alguna vez ( esta es solo mi opinión personal, puede que me equivoque), pero soy una convencida de que ser feliz consiste en soñar, pensar, crear luchar y vivir por alcanzar metas o propósitos que nos tracemos en la vida independientemente de que lo logremos o no, ¿acaso quienes somos para saber lo que realmente nos conviene o lo que realmente queremos? cambiamos tantas veces de opinión que bueno… hoy queremos algo y mañana quien sabe. Pero creer de corazón que algo bueno va a llegar a nuestras vidas mas adelante lo hace a uno feliz, y más cuando pensamos que lo que hacemos a diario contribuye a que ello pase, por lo menos es tranquilizante saber que hacemos nuestra parte y ya hay quien se encargue del resto, de darnos lo mejor conforme a lo que damos, hacemos y creemos.

